Un 3% a un 5% de la población escolar puede estar dentro de los criterios establecidos para diagnosticar un síndrome conocido como Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Siguiendo un razonamiento estadístico se puede sostener que un niño por aula bien puede tener TDAH y existen posibilidades en relación de 3 a 1 de que sea varón.
Este es un trastorno clásicamente diagnosticado en niños, pero la investigación actual justifica la descripción del síndrome para cada momento evolutivo: infancia, adolescencia y adultez (R. A. Barkley, 1998).
Padeciendo el TDAH
Su extensión es comparable al desconocimiento existente a su alrededor, incluso en los ámbitos impactados por su accionar: la escuela y el hogar. Los niños y púberes con TDAH sufren dificultades que perjudican su vida escolar, social y emocional; sus padres y docentes luchan con situaciones difíciles tratando de armonizar la necesaria estructura del hogar y de la escuela con las características y necesidades del niño. Es frecuente la dificultad en habilitarle un adecuado proceso de crecimiento, aprendizaje y socialización.
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